domingo, 20 de abril de 2014

51 años del fusilamiento del camarada Julián Grimau

 

grimau

Julian Grimau fue asesinado el 20 de abril de 1963 , la dictadura fascista acabó con la vida de nuestro camarada

lamanchaobrera.es. España, 9 de noviembre de 1962, año vigésimo tercero de la “Paz de Franco”. La prensa madrileña “informa” de que el comunista Julián Grimau, “se ha caído” desde una ventana de la siniestra Dirección General de Seguridad franquista por la que se ha arrojado cuando estaba siendo interrogado. Con supremo sarcasmo los canallas jueces franquistas le acusarán de tentativa de suicidio. Por Madrid corre un soneto titulado LA VENTANA INDISCRETA firmado por Antón Salamanca que dice así:
Otra vez esas radios extranjeras
vomitan contra España su veneno
Salimos ahora al paso de ese trueno
explicando las cosas verdaderas
No ha habido tal señor defenestrado
ni se empleó en su trato la tortura
Tratósele con tacto y con dulzura
Se le invitó a pasar a lo vedado
Saludóselo allí con cortesía
Preguntósele por sus actividades
de manera correcta y muy humana
Díjonos su opinión de la amnistía
Dijímosle después nuestras verdades
Y arrojóse sin más por la ventana.
(publicado en España hoy, Ruedo Ibérico, París, 1963)
Ese Antón Salamanca autor del soneto era, realmente, el comunista Alfonso Sastre. A las cinco y treinta minutos del 20 de abril de 1963, después de un juicio-farsa ante el Consejo de Guerra de Madrid que le condena a muerte por “un delito continuo (desde 1936) de rebelión militar”, Julián Grimau es fusilado. Se produce una gigantesca manifestación internacional de repulsa. Antón Salamanca (Alfonso Sastre) renueva en verso su sarcasmo:
Que haya un cadáver más, ¿qué importa al mundo?
Pero el mundo se agita y se remueve.
En el mil novecientos treinta y nueve
Se fusilaba más sin tanto inmundo
protestar de masones, liberales,
comunistas, social democristianos,
escritores borrachos, italianos,
gente de mal vivir y radicales.
Pero además, ¿qué pasa? ¿Qué presentas,
mundo, como protesta, inoportuno?
¿Te parece tan grave, pues, la cosa?
¿Tanta importancia tiene a fin de cuentas
que sean un millón o un millón y uno
los muertos de una guerra tan gloriosa?
(Transcritos en Max Gallo Historia de la España franquista, Ruedo Ibérico, París, 1971, página 345)